POEMA 21. PUÑADO DE CANCIONES (1983)

Puedes cantar la tonada del desdén y ese Sol que se hunde en la noche no regresará. Habría que esperar otro, aguardando en la larga noche hasta ver qué tan fuerte será contra la niebla y la lluvia. Pero el Sol a tu frente no se ha ido y se puede decidir con su luz. Fe viene de Fidesconfianza, en los demás como en sí mismos, para no aniquilar todo un mundo por miedo.

POEMA 21. PUÑADO DE CANCIONES (1983)

A Jairo Serrano

Oye,
me sentirás de madrugada llevando en mi guitarra
un puñado de canciones.
Ahora escondo noche y mañanas recuerdos,
soy errante bajo un Sol ardiente
para no buscar entre la gente
tus ojos almendros.
Trato de encontrar en los amigos las horas
de alegría que viajan sin regreso
y el alma que en cada de mis besos
te dejé en la boca.
Cuántas cosas quise decirte en la distancia,
en tardes de papel cuántas cosas soñaba,
quién sabe a dónde llevas la risa y la calma,
te llevas mi canción en tus cejas delgadas.
¿Qué fue muchacha
del delicio?
Calla,
que aunque mates mi cariño,
yo voy contigo,
yo voy contigo.


Vuelvo y al volver las calles cantan,
calles donde alegre el amor jugaba,
tristes darán a tus cumpleaños mil recordaciones,
me sentirás de madrugada
llevando en mi guitarra
un puñado de canciones.
¿Abandonar quien lejos guarda ilusiones
tiene su castigo, su dolor?
Hasta para dar el corazón
hay mil sinsabores.
El Sol del atardecer
estaría bien
para esa tonada con que abandonas
toda
fe
en mis rimas, todas.
No vayas. No voy. Es saltar al abismo
para rebotar
de nuevo en tu cinismo.
¿Qué astro maligno brilla en tu puñal?
¿Qué poderosa luz tiene, que lo ciega todo
al cortar?
Calla,
que aunque mates mi cariño,
yo voy contigo,
yo voy contigo.

hernanurbinajoiro.com

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