LA HUMANIZACIÓN DE LA MEDICINA, UNA NECESIDAD IMPERIOSA PARA LOS PACIENTES Y TAMBIÉN PARA LOS MÉDICOS, QUIENES SE EVITARÍAN RIEGOS JURÍDICOS

Luz Angela Santos Niño

Hace poco me encontraba dictando una charla, en una prestigiosa universidad, charla, cuyos destinatarios eran estudiantes de últimos semestres de medicina, en la cual, debía ponerles de presente,  los riesgos jurídicos a los cuales se enfrentarían en el ejercicio de su honorable profesión y la forma en la cual podían mitigar su ocurrencia, sin embargo, en el receso de la charla, me abordo una de las maestras de clase, quien empezó a referirme que era interés de la institución educativa, contar con profesionales que pudiesen generar empatía con sus pacientes, que pudiesen tener compasión por el dolor ajeno, que pudiese desarrollar herramientas o mecanismos para contrarrestar el ambiente frio, triste y doloroso, propio del ambiente hospitalario, pues en el entorno hospitalario, es muy fácil encontrarse con profesionales médicos, que son fríos y distantes, a quienes no les es posible tener ningún tipo de expresión frente a la triste o dura situación que deben comunicar a sus pacientes, y no son “considerados” con las familias o el mismo paciente, mención ésta, que llamo mi atención, pues una maestra de la facultad de medicina, reconoce la importancia de que en esta época, ante tanto avance tecnológico y científico, los profesionales deben  desarrollar habilidades no técnicas, sino intrínsecas del ser humano, para ser más competitivos en el mercado y dejar en alto el nombre de la universidad de la que son egresados.

Es así, que evidencio que la maestra esta en lo cierto, en los últimos 20 años, hemos presenciado los más increíbles avances tecnológicos, hemos encontrado cura para diferentes enfermedades, la industria hospitalaria ha crecido en forma inimaginable y la ciencia seguirá avanzando, tanto así, que los estudiosos refieren, que algunos de los temas que los estudiantes de medicina aprenden hoy, serán obsoletos en unos años por los avances tecnológicos, pero hay competencias que si los estudiantes de medicina logran desarrollar en su etapa estudiantil, les servirán para toda su vida profesional.

Es común hablar con personas allegadas, quienes refieren que tanto médicos como personal de enfermería son fríos, insensibles, no logran una buena comunicación y en muchas ocasiones, los pacientes no reciben el trato esperado, que les ayude a aliviar aunque sea un poco su dolor, por lo que hace más de 10 años, se ha escuchado mucho en el ambiente hospitalario la palabra “humanización” o “atención humanizada”, pero, a que se refieren estos términos?, que nos dan a entender?, pero para absolver estos interrogantes, debemos comenzar por definir que es humanizar, encontrándome ante la mejor definición, desde mi punto de vista, y es “ser humano”, lo cual implica, un comportamiento racional, que se ajuste a principios y valores socialmente aceptados, pues el ser humano es un ser social, y por último un comportamiento que se base en el reconocimiento del otro (paciente), como individuo, con dignidad, autonomía y libertad.

En este punto, es necesario recordar que la medicina es la ciencia que estudia las enfermedades que afectan al ser humano, los modos de prevenirlas y las formas de tratamiento para curarlas, por lo que la medicina per se, implica un contacto con una persona enferma, es decir, implica el encuentro de mínimo dos individuos, enfermo y profesional médico, medio por el cual la medicina cumple su objetivo, es así que la relación médico – paciente, cobra gran importancia, pues es a través de la comunicación efectiva que logre el médico con su paciente, que podrá conocerle y aplicar los conocimientos científicos adquiridos en la academia. Es la comunicación y el dialogo, el medio por el cual, se podrá ejercer la medicina, por lo que no basta con tener un conocimiento científico, sino que el profesional, debe contar con habilidades de comunicación y de consejo suficientes para poder para dar lugar al ejercicio de la medicina propiamente dicho; en todo este ejercicio, el profesional en medicina, debe comprender que el paciente es un individuo en si mismo, con derechos y obligaciones, que requiere de su conocimiento privilegiado, para buscar salidas ante una situación de angustia, de dolor, desesperación, penumbra, depresión y quien sabe que más sentimientos, que agobian al paciente y a su familia, siendo el profesional, su única esperanza ante tan terribles situaciones que se ven en el escenario médico, es por esto, que  se requiere que el profesional recurra,  no solo a la ciencia técnica aprendida en la universidad, o a las reglas de la experiencia, sino también a sus sentimientos como “humano”, dentro de los cuales podemos mencionar: la compasión, la empatía, la honestidad, la confianza, el respeto mutuo y la independencia del paciente.

Así las cosas, deben complementarse la academia con los valores propios del profesional, lo que permitirá un ejercicio pleno de la medicina, encontrando su punto medio y la forma en la que cumplirá al final su objetivo y es que es muy fácil aprender el tema técnico, bastan años de universidad y la experiencia; sin embargo, aprender principios, valores y modificar rasgos del carácter, es otra tarea, mucho más difícil, que solo se logra con la real interiorización del reconocimiento de los derechos del otro y en el ejercicio ético y moral de la profesión día a día, siendo de vital importancia, contar con maestros,  como la mencionada al comienzo de este artículo, interesados en fomentar estas habilidades en sus estudiantes.

Ahora bien, en el ámbito jurídico, es muy común recibir consultas de clientes, que desean demandar al Hospital o al profesional médico, porque quedaron insatisfechos con la atención recibida o porque no les escucharon o no le recibieron con la mejor cada o disposición, por lo que en dichas consultas, se concluye, que si el médico hubiese tenido una sonrisa, una mejor cara, una actitud de escucha, dichas demandadas se hubiesen podido evitar, es por esto que no solo la humanización de la medicina, trae beneficios al paciente, sino también al médico, quien al tener empatía o compasión con su paciente, puede evitarse demandas, investigaciones y demás reclamaciones en su contra.

En conclusión, con atención humanizada, la medicina logra a cabalidad su objetivo, el paciente en medio de su gravosa situación recibe un trato digno y el profesional, además de lograr una satisfacción personal al aplicar sus principios y valores, tiene menos riesgos de comparecer a un estrado judicial en calidad de demandado.

LUZ ANGELA SANTOS NIÑO

ABOGADA

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